Ana Bernal. Evolución de su Memoria. 1728 a 1807.

 

Como decíamos al inicio de esta Memoria, tenemos conocimiento de las cuentas de la Memoria de Ana Bernal, detalladamente desde 1728 hasta cerca de 1850. Ya en estas últimas fechas encontramos que se han unido a las cuentas generales de la iglesia, por mandato del visitador obispal [20]. La escasa renta que producían los bienes de la memoria eran consumidos las más de las veces en el ejercicio normal del cura, sacristán y derechos del notario apostólico o escribano que repasaba las cuentas. No obstante permitía el reparo de objetos de culto con relativa frecuencia, pequeños objetos, que evitarían sin duda deterioros mayores. La acumulación, a lo largo de varios años del remanente permitía hacer inversiones interesantes como más adelante se comprobará.

Veamos algunos puntos de esta Memoria:

De la misma forma que el mayordomo rendía cuentas de los gastos e ingresos de la iglesia, presentaba las de esta memoria, en el mismo libro pero al final, de forma separada. En 1728 los réditos producidos por los censos de esta obra pía, a lo largo del año anterior, fueron de 4.800 maravedís, que pagaban los siguientes vecinos:

- Diego García de Cepeda, por el censo que pagaban de mancomún Diego Zancudo mayor en días y Juan Sánchez de Juan...    1.200 mrs[21].

- Francisco González Asensio... 300 mrs.

- Herederos de Juan López de Pedro y de María Durana...  300 mrs.

- Herederos de Francisco González y de Magdalena García (los paga por ellos María González, viuda de Francisco Montero de Diego)...   600 mrs.

- Herederos de Pedro Sánchez... 600 mrs.

- Ana García, viuda de Francisco Montero...    600 mrs.

- Juan González Valiente, Juan Durán y Francisco Bautista...   1,200 mrs.

El remanente del año anterior era de sólo 6.060 mrs. Lo que hace un total disponible de 10.860 mrs.

Los gastos ese mismo año de 1728 es el siguiente:

- Derechos del cura, de las misas de tabla...  2.366 mrs.

- Derechos del sacristán...    340 mrs.

- Derechos de esta cuenta...   136 mrs.

- Aderezo de plata (composición de la Cruz de la parroquia, recibió Manuel Vidal platero y vecino de la villa del Barco)...     2.204 mrs.

que hace un total de gastos de 5.046 mrs., con lo que el remanente para el año siguiente ya era menor que con el que había partido, 5.814 mrs frente a los 6.060 iniciales. Al año siguiente, 1729, un gasto al mismo platero de 2346 mrs. parece indicar un segundo plazo del pago por la compostura de la cruz de la parroquia. En las cuentas presentadas en el bienio 1730-1731, Alonso Carrión, recibe 204 mrs. “por un día que se ocupó en ir a la villa del Barco por la cruz de plata”. Todavía en las cuentas de 1732, Francisco Cepeda, mayordomo, presenta como data (gasto) 21 reales de componer la cruz de plata y exhibió recibo del platero de la villa del Barco.

Estos datos ponen en evidencia la corta economía de la memoria, y el esfuerzo que suponía cualquier inversión extraordinaria.

 

De los gastos especiales que se recogen sobresalen los siguientes:

 

  •    1735. Componer la cruz del pendón encarnado, 5 Reales = 170 mrs.

Cáliz, patena y “binajeras”, “para adorno y ministerio de la yglesia, 800 reales vellón. El cáliz y patena nuevos. Compostura de dos pares de vinajeras”. El recibo es de Miguel Domínguez de Varrientos vecino y platero de la villa de Vexar. Incluye el gasto del peso y hechura. Total 27.200 mrs.

 

  •     1736. Componer dos cruces de dos pendones. 18 r[22].=612 mrs.

 

  •     1739. Componer la lámpara del Santísimo Sacramento, custodia y otras cosas de plata, 28 r.=952 mrs.

 

  •     1753. Compostura de cáliz y broches de plata que sirven a la capa negra nueva para los entierros, 61 r.=2.074 mrs.

 

  •     1754/55. Reparos de las “alajas de Plata”. Alonso Beato, como mayordomo, pagó a Juan de Herrera, platero de la villa de Bejar, con fecha de 7 de mayo de 1755, 912 r.=31.008 mrs, en concepto de pago por el aumento y compostura de la lámpara del Santísimo Sacramento de dha iglesia, como por menor hizo constar por recibo, en “cuia cantidad ban inclusos” 20 reales de compostura de un cáliz a José Moreno, platero de Plasencia y ambas “alajas por este efecto de repararlas estaban entregadas por su antecesor”.

 

  •         1762. Compostura de custodia y cáliz, 168 r.=5.712 mrs.

 

  •        1764. Hacer una paz de plata para la iglesia y componer un copón, 6.102 mrs.

 

  •          1766. Reparo de la paz. 8 r.=272 mrs.

 

  •         1767. Compostura de un cáliz y una cruz para la empolla de la unzn, 54 r.=1.836 mrs. Una nota advierte que no costó más “por aver dado un poco de plata quevrada qe havia en la iglesia tambien en cuenta”.

 

  •         1773. Por dorar la copa del cáliz, que antes lo estaba, por dentro y fuera, renovar el pie y subiente, 200 r. Y por la hechura de la copa de dicho cáliz y cacito, 20 r.

 

  •        1774/75. Compostura y reparo del cáliz grande dorado de la iglesia, 231 r. Reparos de dos cruces de plata y compostura de un caldero, 28 r., y 17 mrs. Compostura y reparos de las lámparas de la iglesia, 370 r.

 

  •         1780/81. Cajita con su crucifijo que de orden de la visita se mandó hacer para llevar el viático a los enfermos, 125 r.

 

  •          1786-1790. “avíos”, arreglos de vinajeras, candeleros... ordenados en las visitas.

 

  •          1791. Soldar y limpiar la cruz de la parroquia y unos candeleros, 36 r.

 

  •        1793. Hechura y compostura de las vinajeras y platillos, 81 r. Al platero Rafael Campo.

 

  •        1795. Al platero Manuel Duque, vecino de Plasencia, por el dorado de las pateras, limpiar un cáliz, el incensario, añadirle las cadenas, componer dos cruces de los pendones, limpiarlas y añadirles tres remates, componer otras dos y soldarlas y echarlas nuevos remates, echar 6 tornillos de plata nuevos a la lámpara del Ssmo., cuatro machos, nueve soldaduras, siete “alaclanes” y limpiarla con dos soldaduras a la cruz parroquial y echar un clavo de plata al crucifijo, 579 reales y 21 mrs.

 

Tenemos que indicar que incluso cuando se hizo un esfuerzo considerable para comprar alhajas, como se nombran en los documentos, repercutió en que al menos ese año o hasta el siguiente, el cura no pudo llevarse “sus derechos de misas”, cobrándolos en años posteriores.

Otro dato destacable es que cualquier gasto extraordinario era ordenado por el visitador de Plasencia, revisado en la visita posterior. Unos de los aspectos que gustaban “visitar” muy especialmente era la limpieza y decoro que se guardaba con los santos óleos, alhajas y demás enseres relacionados don el culto. Así se pone de manifiesto en cada una de las revistas que se hace a la parroquia.

La memoria, aunque sigue presente, se integra en las cuentas habituales de la parroquia en 1807, anotándose como ingresos en un apartado al final de los cargos. Los gastos registrados en arreglo de la plata se computan a la par que cualquier otro gasto.


[20] Libro de fábrica de la iglesia. APJ.

[21] maravedís

[22] reales



Comentarios

Entradas populares de este blog

Análisis de los diezmos de Jerte en el siglo XVIII.

Dispensas matrimoniales 1627 a 1899