Memoria de Rodrigo Montero y María Delgado. 1616

 

Este apartado se centra en el análisis de un matrimonio jerteño del 1600. Interesante la relación con Cabezuela y Plasencia para los créditos y las finanzas en esa época. Relación de propiedades (topónimos de pagos del término), y la transmisión de los apellidos.


Memoria de Rodrigo Montero y María Delgado, su mujer [1]

 

Un caso particular, y muy distinto, de memoria es el constituido por este matrimonio. Le traemos aquí como ejemplo de donación, en vida de ambos cónyuges, simplemente para beneficio de la casa del cura. Debía ser parte de un corral colindante con la tras casa del beneficio curato. La ubicación viene a corresponderse con la actual casa de la parroquia, como se podrá ver más adelante.

En las investigaciones que hemos realizado, han ido apareciendo diferentes documentos sobre este matrimonio que nos permite, entre otras cosas, conocer el original, de 1616, con la cesión que arriba y al pie de página hemos citado, la aceptación por el Bachiller Diego Nieto (cura) y la carga de una misa rezada perpetua en cada año. Además, hemos leído una carta de revisión de censos de los que ellos eran deudores, con un montante considerable, que nos induce a pensar en la posibilidad que fueran subarrendadores de dinero. Esto parece confirmarse en un reconocimiento de 1607 que hace Mateo Mancebo y María González su mujer, a favor de Rodrigo Sánchez Montero [2].

Contamos con varios escritos con referencias concretas sobre Rodrigo Montero y María Delgado. Sabemos de su relación con prestamistas cabezueleños y de algunos de sus viajes para obtener los créditos necesarios. Esto nos ha permitido conocer sus propiedades con bastante detalle, al ser hipotecadas para hacer frente a los censos.

 

A pesar que pudiera parecer repetitivo, transcribo los elementos principales de la donación, tomados del original:

 

“Xte, ante Francisco García escribano.

(...) Rodrigo Montero y María Delgado tienen detrás de las casas del beneficio curado deste dho lugar un corral con un naranjo q deslinda desde el esquina hondonero de las dhas casas que el beneficio a (...) dar a una esquina de las casas de los menores de Juan García molinero //

Como dice a la derecha desquina a esquina a donde ansi el dho naranjo q linda con casas de los menores de Juan García y con corral de los susodhos y con casas de Gonzalo Fernández y con casas de Gregorio González y con casas de Juan Rodríguez zapatero y con el corralillo de las casas del beneficio y por quanto a ellos los importa poco y a las dhas casas del beneficio les importa mucho dixeron q se lo ceden a la casa del beneficio... con condición de una misa perpetua por sus ánimas y las de sus padres y pague el cura al sacristán sus derechos, y la misa se diga dentro de ocho días”

La fecha es del 8 de febrero de 1616.

Los donantes no sabían firmar, por lo que firmó el cura, bachiller Diego Nieto. Fueron testigos Martín Sánchez, Juan Mancebo y Andrés Mateos.

En las escrituras se lee “esta nottado en el libro de Bezerro al folio 141”

Como decía antes, podemos intuir el carácter inversor o incluso prestamista de esta pareja, por la gran cantidad de censos con que estaban obligados. Estas cantidades, relativamente fuertes, sólo se entienden desde una cómoda posición patrimonial de casas y fincas (como ya veremos), a la vez que sacarían algo a cambio de obligarse con cantidades importantes, frente a prestamistas de Tornavacas, Cabezuela y Plasencia. De esta forma podremos comprender el sentido de la donación. No sería comprensible regalar un corral si los propietarios no tuvieran ingresos suficientes para vivir de forma digna. También podría responder a un acto de dignidad, de personas destacadas de la vida del lugar. Ambas versiones son posibles y comprobables.

Un documento, de 1621, nos permite conocer más a fondo la realidad económica de este matrimonio. Con motivo de una pragmática real [3] por la que se actualizaban los censos al quitar, y como poseedores de varios de ellos como deudores, los titulares de los censos deben entregar una cantidad de dinero para completar el principal del censo. Así, los censos de 14 el millar, (debían pagar mil maravedís al año de réditos por el préstamo total de 14.000 maravedís), pasaron a 20 el millar. Con lo que el dueño del censo tenía que entregar 6.000 mrs. por cada 1.000 mrs de renta al año. En esta revisión, el matrimonio, que tenía que pagar a Diego Pérez, vecino de Cabezuela, 9.000 mrs de réditos cada año, se encontró que tenía que recibir de ellos como poseedores del censo, 6.000 mrs. de cada millar, cantidad que hizo un total de 54.000 mrs. De esta forma, Rodrigo y María pasaban de deber 126.000 mrs de principal, a tener una deuda total, para quedar libre de cargas, de 180.000 mrs.

En el documento se lee incluso que ambos recibieron 37.000 mrs en reales de plata y escudos de oro, entregados por Antonio López, en nombre de su madre. El resto del dinero, hasta los 54.000 mrs los debía Rodrigo por réditos corridos y no pagados.

Las deudas contraídas con Diego Pérez tenían orígenes muy diversos. Por ejemplo, 56.000 mrs. de principal provenían de la compra que Rodrigo y su mujer habían hecho a Francisco García escribano y Ana Sánchez, su mujer, de un prado al pago de los Prados. Otros, más liosos, responden a una compra de censos de antiguos propietarios. Sirvan como ejemplos éstos: “otros 2000 mrs de censo q nosotros pagabamos a juana sanchez viuda de diego martin los quales compro el dicho diego perez a juan toribio vezino de Xte como mando y conjunta persona de maria de la cruz hija y heredera de la dha juana sanchez”. “y otros tres mill mrs q ansi mesmo pagabamos a anton chorrillo como heredero de juan gomez vezino de tornavacas por compra de una heredad del (..?) que compramos a beatriz arias y ana bernal hermanas y herederas del dotor arias baras su hermano q los pagaban por francisco gomez y maria gonzalez su mujer y el dho anton chorrillo los vendio a el dho diego”.

 

Nos han llegado restos de documentos, con fechas de 1620 en adelante, hasta 1630, sobre censos nuevos entre Rodrigo Montero y sus habituales prestamistas. Las tres escrituras están firmadas en Cabezuela, y al menos en dos de ellas se le entregan 20.000 mrs de principal.

 

·        El 9 de febero de 162? recibe el dinero de Diego Pérez de la plaza, ante el escribano Pedro Manzano, y testigos Martín López el mozo, Juan Alonso y Juan Martín portugués.

·       El 7 de abril de 1626, no sabemos la cantidad recibida, sí conocemos las fincas hipotecadas. La persona que lo entrega es Catalina López, viuda de Diego Pérez. Se realiza ante el escribano Pablo Sevillano, con testigos de Cabezuela: Juan López, Diego Pérez y Francisco González Carvajal.

·       El 1 de julio de 1630, el que entrega los 20000 mrs del préstamo es Antonio López, hijo del matrimonio prestamista. Fueron testigos Luís Merino de Vargas, Juan González Serradilla y Melchor Pérez hijo de Melchor Pérez. Ante el escribano Luís Baxo.

·       La relación de propiedades que hipotecan no deja lugar a dudas que la pareja de Rodrigo y María es un matrimonio bien asentado económicamente:

·       Unas casas con sus salidas atrás q tenemos en el “comedio” del lugar q lindan con casas y tras casas del benficio curado y con casas y salida de catalina hernandez, viuda de martin montero y con la calle principal deste dho lugar.

·       Sobre una heredad de pastura y prados de guadaña y arboleda de perales y camuesos y olivos y castaños enxertos y otros muchos arboles y tierra de pan llebar q ansi mesmo abemos y tenemos en el dezmatorio deste dho lugar al pago de los prados q linda con heredad de alonso de la cruz y con prado de juan montero y con heredad de fernan ximenez y con guerta de juan duran y con prado y heredad de joan montero y con tierra comun y conçejil.

·       Sobre una heredad de castañar enxerto q nosotros tenemos al pago de la piedra horadada q linda con heredad de la viuda de luis sanchez y con heredad de diego gomez y con heredad de la viuda de alonso sanchez y con camino de la piedra horadada.

·       Sobre una heredad de castañar enxertos y tierras de pan llevar q tenemos al pago de tras del cerro q linda con heredad de francisco hernandez y con tierra realenga.

·       Sobre otra heredad al pago de las vegas (...) arboledas con çereços y castaños enjertos y tierras de pan llebar q linda por todas partes con tierra realenga.

·       Sobre heredad de castañar enjerto y cerezos y prados de heno y pasturas y tierras de pan llebar al pago que llaman la gallarda q linda con heredad de francisco gomez y con heredad de gonzalo francisco y con heredad de juan delgado y con heredad de fernando francisco y con otros linderos.

·       Otra heredad de castañar enxerto al pago del hoyo herrero q linda con heredad de juan toribio y con heredad de la viuda de juan francisco.

·       Sobre otra heredad de castañar enxerto y tierras de pan llebar al pago de la gallarda q linda con el dho gonzalo francisco y con heredad de la viuda de diego merino y con heredad de fernando francisco q es la primera heredad como vamos a la gallarda.

·       Sobre otra heredad de linar y prados y tierras de pan llebar, camuesos y cerezos y castañar y otros arboles q tenemos al pago de lagunilla q linda con prados y heredad de baltasar delgado y con huerta de la viuda de diego merino y con heredad de francisco hernandez y otros linderos.

·       Sobre una huerta de linar y perales y olibos y cerezos y otros arboles q tenemos al pago del camino abajo q linda con heredad de diego martin y con heredad de la de juan zarza y con camino real.

·       Sobre una heredad de tierras de pan llevar al pago del destaxadillo que linda por todas partes con tierra realenga.

 

Como puede verse, las propiedades del matrimonio eran numerosas, y, por la descripción de la arboleda, sus dimensiones no debían ser demasiado pequeñas.

Sobre estos mismos bienes tenían además cargados otros censos. La diversidad de procedencia de éstos hace pensar en que mantenían relaciones periódicas con Plasencia, no sabemos si a través de la iglesia o incluso de los regidores [4]. Valgan las siguientes cargas como indicaciones:

 

·       Censo de 11.000 mrs de a 20 el millar, a favor del convento de las monjas de la Encarnación de la ciudad de Plasencia por escritura ante Pedro González ssno.

·        4.800 mrs a la memoria de Catalina Ximénez de a 20 el millar.

·       2.000 mrs a Beatriz Arias y Ana Bernal.

·       1.000 mrs a favor de las monjas del convento de San “Ilefonso, el cual pagan por Pedro Martín de Hervás, vecino de este lugar sobre una heredad q le compramos a la gallarda.

·       500 mrs a 14 el millar a favor de Francisco López vecino de Cabezuela.

·       1.500 mrs a 14 el millar a favor de Cristobal de Herrera, vecino de Cabezuela.

·       5.000 mrs a 20 el millar a favor de Pedro de Cuesta? Regidor de la ciudad de Plasencia.

·       1.000 mrs a 20 el millar a favor de Diego Pérez.

 

Como vemos, los dos listados anteriores no tienen desperdicio. Si amplia es la relación de sus bienes no lo es menos la de sus deudas, contraídas muchas veces para adquirir esas mismas tierras.

 

Los datos arriba citados provienen, como hemos indicado, de la actualización del censo principal a favor de Diego Pérez, de su mujer e hijos, vecinos de Cabezuela. Está firmado en Xte a 19 de diciembre de 1621, ante Francisco García ssno. Fueron testigos Diego Muñoz, Juan Ximenez Duran y Domingo Sánchez.

 

Un documento posterior, realmente se trata de un reconocimiento, allá por 1681, nos presenta a los nietos de este matrimonio jerteño, por parte de su hijo, que de forma mancomunada tienen que hacer frente a los pagos de los censos firmados por sus abuelos. De forma resumida nos dice:

Juan Montero, Rodrigo Montero, Alonso Montero y Juan Zarza como marido de Clara Gómez, su mujer, hermana de los primeros, reconocen “que debemos al licenciado Francisco Beato, presbítero, 180.000 mrs. de principal de censo y sus réditos a 20 el millar, por escritura de venta q le otorgó a Francisco López Flores, hijo de Antonio López la qual se otorgó ante mí el presente sno. en este lugar de Xte a dos de mayo del año pasado de 1673. La cual debían Rodrigo Sánchez Montero y María Delgada, nuestros abuelos, padres de nuestro padre Juan Montero difunto, todos vecinos de Xte, a Antonio López padre del dho Francisco Flores López según consta por escritura fundamental que los dhos Rodrigo Sánchez Montero y María Delgada nuestros abuelos otorgaron a favor del dho Antonio López en Xte ante Francisco García ssno en 1621 a 19 de diciembre”.

 

Creemos que queda suficientemente aclarado la relación parental de los presentes con los otorgantes iniciales, las motivaciones que indujeron al endeudamiento, la asunción por parte de los herederos de las cargas contraídas, la compra y venta de censos como cartas de pago y de rentas, la relativa importancia que podría tener Cabezuela en los préstamos respecto de poblaciones más pequeñas como Jerte o Vadillo, las conexiones frecuentes con los poderes civiles y eclesiásticos de Plasencia, la diversidad de productos que se producían en el campo jerteño, varios de ellos con interés comercial y de intercambio...

 

A estas alturas, podemos haber sembrado el desconcierto de la identidad real de Rodrigo Montero. ¿Por qué unas veces aparece con el apellido Montero, otras con Sánchez y en otras con Sánchez Montero? Vamos a intentar responder a esta cuestión.

 

En el siglo XVII la filiación de apellidos no está rígidamente establecida. Lo normal es que el hijo asuma el apellido del padre, y la hija el apellido de la madre. Hasta el punto que el apellido femenino muchas veces aparece “feminizado”: Delgada, Gallega, Durana, Merchana, Carrila... Pero es la regla general. En muchas otras ocasiones el peso (económico o social) de una de las partes hace que se asuma uno u otro. Otra razón es la necesaria diferenciación de las personas en una pequeña población donde los nombres propios y los apellidos se repiten hasta la saciedad. La abundancia de María, Catalina, Juana, Ana... entre las mujeres y de Juan, Francisco, Diego, Antonio... entre los varones, obliga a diferenciar por la zona del pueblo donde viven: de arriba, de abajo, de la plaza... Además, no todo el mundo llama de la misma manera a una misma persona. Es el caso de Rodrigo. Su padre era Hernando Montero, regidor, y su madre Catalina Sánchez. En el testamento de su padre, éste manda “a Rodrigo Sánchez y Ana Sánchez mis legítimos hijos y de mi mujer Catalina Sánchez...”, fechado a 20 de marzo de 1587. En el mismo bloque de escrituras, aparece un reconocimiento que ya he nombrado, de Mateo Mancebo que cita a Rodrigo como Sánchez Montero, la fecha es de 1607. En otra escritura algo posterior, se lee: “en Xerete 16 de diciembre de 1610, ante mí el ssno pareció Rodrigo Montero y dijo que por cuanto Fernando Montero y Catalina Sánchez sus padres, en gloria, cargaron...”

La costumbre, entre familias acomodadas de dejar cargadas misas perpetuas es, como estamos comprobando, usual. Que el matrimonio dejara el corral a cambio de una misa rezada no debe extrañar, y más cuando, sus padres, los referidos Hernando (o Fernando) Montero, regidor, y Catalina Sánchez, dejaron fundadas 7 misas cada año. Cuatro sobre una huerta al “hondón del lugar”. Y tres sobre el castañar de la Piedra Horadada. Existe todo un rosario de escrituras y reconocimientos de estas cargas a lo largo de cientos de años.

Valga este apartado como ejemplo de la relación, entre los poderes económico, civil y eclesiástico de Jerte allá por el siglo XVII. La relación que pudo existir entre Rodrigo Montero y los conventos para que se le considerara persona abonada para recibir los préstamos adecuados, nos recuerda otro documento posterior que explicita los pasos y el procedimiento para obtener este tipo de créditos de organismos eclesiásticos. También se trata del convento de la Encarnación de Plasencia. Además, el préstamo, bastante importante contraído con un regidor de Plasencia, nos recuerda que ese cargo, como regidor de Jerte, lo ejerció su padre, Hernando Montero. Y no podemos descartar que el mismo Rodrigo lo ejerciera.

 



[1] La primera información que encontramos de esta donación fue la que junto con otras memorias se relacionaban en el libro de becerro de la parroquia, que como hemos dicho se encontraba en un estado lamentable. En este documento, se resumía lo más importante sobre la donación a la casa del beneficio curado de una suerte de corral con un naranjo que hoy esta incorporada con el que antes tenían dichas casas con carga de una misa rezada en cada un año. Fue declarado ante Francisco García escribano en 8 de febrero de 1616, aceptándola el Bachiller Diego Nieto, cura, e incorporó dicha suerte de corral con el que dicha casa tenía. Mandó anotar esto, Sr. Licenciado D. Alonso Gil Valero, en 30 de marzo de 1687.

 

[2] Se trata de un censo al quitar de a 14 el millar, por tanto, debían pagar Mateo y su mujer 1000 mrs. cada año “pagados en esta manera, para el día de Señor San Juan de junio lo que cupiere de rrata y el resto a la pascua de navidad de 1607, 500 mrs. y 500 mrs para San Juan de 1608 y así sucesivamente” (...) en razón de un huerto con olivos y una higuera que compramos que alinda con (...) por precio de 22 ducados e los 6.126 mrs. restantes os debemos de un macho de carga que de vos compramos que suman los dichos 14.000 mrs y después de haber buscado no han hallado dinero, por lo que lo cargan sobre sus propiedades (...). En Xerete a 30 de marzo de 1607.

 

[3] “los quales dhos 9000 mrs de censo le pagabamos y hemos pagado hasta agora quieta y pacificamente por quanto agora su magestad el rey nuestro señor por ley y prematica real manda q los censos de a 14 se paguen desde once de octubre proximo pasado a razon de a 20 mill el millar  y agora por nos hacer buena obra a nuestro ruego y pedimiento catalina lopez mujer del dho diego perez y como mas y lexitima administradora de juan lopez y antonio lopez sus hijos nos ha dado y pagado y entregado 54.000 mrs.”

 

[4] Como veremos adelante no es raro establecer relaciones entre el regimiento de Plasencia con esta familia, especialmente con el padre de Rodrigo Montero, que fue regidor de Jerte, allá por el 1590.

 

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