María García la andaluza. Filiación y evolución de la Capellanía.

 


Filiación parental de María García la Andaluza

 

Como apuntaba al principio de este apartado, tenemos algunas dificultades para emparentar a María García, a pesar de las referencias de primos y sobrinos que nombra en el testamento. En las investigaciones realizadas hemos comprobado que su madre tendría como apellido García, y su padre se llamaría Rodríguez (su hermano era Alonso Rodríguez). El único matrimonio en que el varón responde a ese apellido y la esposa a García es el formado por Andrés Rodríguez y Beatriz García, teniendo en cuenta la franja de años posible para que María fuera hija de ellos. Lamentablemente no hemos encontrado a ninguna María que reúna estas condiciones, si bien es verdad que los libros de bautismos del siglo XVII están en un estado de deterioro muy avanzado, y muchos de los datos son ilegibles.

De ser este matrimonio tuvieron, como mínimo, seis hijos además de a María. Las fechas y sus padrinos (entre paréntesis) van indicados en el cuadro siguiente:

 

 

 

 

 

Juan

Rodríguez

 

 

casados

 

Catalina

 

Francisco

García

escribano

 

 

Casados

 

María de Cepeda

 

Andrés

Rodríguez

Nac. 1601

 

casados

Beatriz

García

Nac.1610

 

 

Juan

Rodríguez

02/06/1628

 

Padrino:

Francisco García

Escribano

(abuelo materno)

 

Catalina

24/11/1629

 

 

Padrino:

Juan

Toribio

 

Catalina

1631

 

 

Padrino:

Alonso

Sánchez

 

María García

 

Casada con

 

Juan Robles

Andrés

Rodríguez

04/09/1638

 

Padrino: Alonso Sánchez de Martín

Alonso

Rodríguez

16/12/1643

 

Padrino: Juan Rodríguez viejo

(abuelo paterno)

Juan

Rodríguez

07/06/1648

 

Padrino:

Juan Rodríguez viejo

(abuelo paterno)

 

Casado con

 

Catalina

Gallego

 

 

                                  Hijos:

Alonso

Rodríguez

Francisco

Rodríguez

Angela

Gallego

 

Nombrados en el testamento, les deja algunas propiedades

  

 

 

 

 

Los datos anteriores parecen ser ciertos a decir de algunos documentos del Archivo Diocesano. Cuando en 1767 queda vacante la capellanía por dimisión que hace el entonces capellán, D. Diego Beato, cura rector de Velada, arzobispado de Ávila, se presentan como opositores al cargo dos personas: el licenciado D. Pedro Beato Íñigo, presbítero, cura rector de la parroquia de Santo Tomás Apóstol de la ciudad de Ávila, y Eugenio Francisco Montero Susaño. En las alegaciones de parentesco presentadas por el último, en relación con la fundadora, se adjuntan estas relaciones, presentadas aquí en forma de árbol genealógico:

 


 

Padres de María García

 

Andrés

Rodríguez

Beatriz

García González

 

 

 

Catalina

Gallego

Casados

21/10/1668

 

Alonso

Rodríguez

 

 

 

Ángela

Gallego

Casados

16/02/1710

Francisco

Montero

Susaño

 

 

 

María

Delgado

Casados

28/07/1738

Francisco

Montero

Susaño

n. 15/02/1719

 

 

Eugenio Francisco

Montero Susaño

n. 21/11/1751


 

Todo lo anterior nos permite vincular a María la Andaluza con las familias más solventes de Jerte. En este sentido se comprende la considerable cantidad de castañares que poseía.

 

Por último, no estaría de más tener en cuenta la posible conexión entre las sepulturas dotadas de Juan Rodríguez, como abuelo, tío o primo de María la Andaluza, la de esta misma, y la que debe encontrarse en la zona del altar mayor, no visible hoy, de Rodrigo Beato.

 

 

 

 

Evolución de la Capellanía. Capellanes.

 

Sabemos que María fue enterrada el 7 de abril de 1711, no por el libro de fallecidos, que no ha llegado a nosotros, sino por anotaciones en los libros registrados en el obispado de Plasencia.

 

Rodrigo Beato (1712 – 1761)

 

El primer capellán llamado es Rodrigo Beato, su sobrino, que solicita (oposita) el puesto de esta capellanía. Se abre un procedimiento público en el que se prueba su parentesco y condición, cualidades, edad, estudios, etc. El cumplimiento de lo dispuesto por la fundadora. Para ello se presentan testigos que responden a las preguntas del fiscal del obispado: Pedro Mellado, alcalde ordinario; Alonso Casas, alcalde ordinario del año de la muerte de María García; José Alonso, el otro alcalde ordinario actual y Salvador Jiménez, procurador síndico. El cura da fe de la partida de bautismo: hijo de Rodrigo Beato escribano y Catalina Jiménez, y su padrino Rodrigo Montero. También da fe de la confirmación, el 7 de mayo de 1706, por el obispo José Gregorio de Rojas.

En la fecha de 1713 tenía más de 14 años, como se pedía en el testamento, y era “estudiante gramático” en Plasencia.

El 12 de abril de 1712 el capellán, Rodrigo Beato pide la dotación de la sepultura, conforma al testamento. Pero hay que esperar hasta el 26 de marzo de 1713 para que los provisores del obispado dictaminen que la sepultura se dote, entregando 500 reales de vellón “por una vez” a la parroquial de la villa de Jerte. Se trata de la sepultura , muy cerca del altar, en la que reza “María la Andaluza y sus capellanes”.

 

Al morir Rodrigo Beato el 2 de marzo de 1761, opositan la capellanía:

 

-        D. Diego Beato, subdelegado de la Santa Cruzada y cura propio de la iglesia parroquial de el señor San Bernardino, en la villa de Velada, arzobispado de Ávila, y hermano del fallecido capellán.

 

-        D. Juan Manuel Antonio Beato, presbítero, vecino de El Barco de Navascurial, jurisdicción de Piedrahita, diócesis de Ávila.

 

Tras un sinfín de pleitos, alegaciones, formación de comisiones, testificaciones, autos, nombramientos, etc. se falla a favor de Diego Beato, el 6 de octubre de 1762.

 

Diego Beato (1762 – 1767).

 

Este capellán mantuvo brevemente la capellanía, se encontraba fuera de Jerte, y era mayor (había nacido en 1707). Renuncia a los beneficios de la misma en 1767, siendo cura rector de Velada (Ávila).

Así se abre un nuevo proceso de adjudicación al que se presentan dos opositores el 21 de mayo:

 

-        El licenciado D. Pedro Beato Íñigo presbítero, cura rector de la parroquia de Santo Tomás Apóstol de la ciudad de Ávila.

 

-        Eugenio Francisco Montero Susaño, natural y vecino de Jerte.

 

Pedro Beato Íñigo (1767 – 1771)

 

El dossier que contiene la documentación de este nombramiento incorpora alegaciones y quejas que se realizaron después de nombrado el capellán en la persona de Pedro Beato. En 1771 se refiere a la despreocupación que se hace de los castañares, rentando la tercera parte de lo que sería normal, por no haber quitado la broza de ellos, a pesar de ser un año medio de producción y buenos precios. La queja es presentada por un nuevo opositor, Juan García Cepeda, alegando que D. Pedro Beato “ha hecho dejación de la capellanía” y por tanto oposita a la misma como pariente más cercano.

En 1771 se abre de nuevo el procedimiento porque Pedro Beato Íñigo renuncia a la capellanía, que le obligaba a residir en Jerte, optando por mantener el curato en la ciudad de Ávila.

 

Eugenio Francisco Montero Susaño (1771 – 1816)

 

Ante la demanda de Juan García Cepeda, el proceso se abre con este opositor y D. Eugenio Francisco Montero, clérigo tonsurado. Lo consigue el último el 14 de diciembre de 1771.

Es el primer capellán en quien convergen las dos capellanías analizadas de Heredia y la Andaluza.

 

Cuando fallece se presentan como opositores cuatro personas:

 

-        Juan Montero, hijo de Ramón Montero, alcalde ordinario de Jerte, menor de 14 años.

 

-        Pedro Cepeda, hijo de Pedro Cepeda.

 

-        D. Antonio Torres de Castro, hijo de D. Juan Zacarías Torres de Castro, vecino de Plasencia, abogado de los Reales Consejos...

 

-        D. Vicente Alfonso Torres de Castro, hermano del anterior opositor.

 

Se le adjudica al último opositor.

 

Vicente Alfonso Torres de Castro (1817 – 1819)

 

Este capellán quedó como único opositor el 2 de mayo de 1817. Pero muere el 18 de febrero de 1819, viviendo en Madrid. (Vivía en la calle Postigo de San Martín, número 9, cuarto segundo. Fue enterrado en el cementerio de Fuencarral)

 

Lógicamente pasa a su hermano Antonio la capellanía a la que ya antes había opositado.

 

Antonio Torres de Castro (1819 – 1824)

 

A pesar de que se adjudicó el 9 de septiembre de 1819 y siendo clérigo tonsurado, éste debió residir en la villa de Cáceres, donde está avecindado en 1824. Pierde la capellanía por haberse casado en esa ciudad el 19 de mayo de 1824.

 

Los nuevos opositores son:

 

-        Alonso Cepeda, hijo de Tomas Cepeda.

 

-        Antonio Beato, hijo de Agustín Beato.

 

 

-        D. Alonso García de Cepeda, presbítero, vecino de Cáceres.

 

Agustín Beato (1830 – 1835)

 

Debió recaer sobre éste la capellanía y ser su padre, Antonio Beato, el administrador de la misma, porque en 1835 nuevamente se celebra un procedimiento “por despojo g(enera)l a petición fiscal se hizo a D. Antonio Beato su último poseedor”.

Se presenta como único candidato el siguiente capellán.

 

Alonso Cepeda (1830 – 1864)

 

En él convergen de forma definitiva las capellanías de Heredias y la

Andaluza.

 

Fermín Evaristo Rodríguez Blázquez (1864 -¿?)

 

Es el último testimonio de capellán que tenemos, siendo su documento el que cierra ambas capellanías en el Archivo Diocesano de Plasencia y que concuerda con la copia del Archivo Parroquial de Jerte, que al inicio de este apartado comentábamos.

 

 

 

 

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