Gastos de la Iglesia: extraordinarios. Siglo XVIII

 Gastos extraordinarios

 

Aunque son partidas que aparecen con cierta regularidad sus cuantías son muy variables. Entre ellas tenemos:

 

-          Costurera.

 

Aparece regularmente este apartado, pero en raras ocasiones se nombra a la persona que realiza este trabajo. La única mujer mencionada es Isabel Gándara, en 1788 y 1796.

 

Las tareas que normalmente realiza son de poca importancia: remendar la ropa de uso de la iglesia y, a veces, planchar los corporales. Los importes son escasos.

 

Para trabajos de más envergadura se requiere de personal más cualificado como son los sastres y las monjas.

Sobre los primeros hay constancia que se adquirían algunas ropas no sólo en la próxima Plasencia, sino en ciudades más alejadas.

Sirvan estos ejemplos: en 1785 se carga en la cuenta de gastos del mayordomo un recibo con fecha de 28 de enero, de 840 reales vellón, pagados a Tomás Martínez, maestro casullero de la villa y corte de Madrid, por haberle comprado 3 casullas (una blanca, otra roja y la tercera verde). También en 1797 se compraron unas casullas al casullero Francisco García, vecino de Madrid.

 

Respecto a las monjas, las Carmelitas de Plasencia fueron las encargadas de confeccionar diferentes ropas y vestiduras para el oficio de la parroquia, como se refleja en las cuentas consultadas de 1788. La madre priora recibió 348 reales y 14 maravedís.

 

Otro aspecto relacionado con las vestiduras es la adquisición de tejidos, bien para su realización, bien para remiendos y “echar alguna parte”.

 

Es fácil pensar en el aprovechamiento continuo. Las sotanas más viejas, usadas por el sacristán sirven, una vez adecuadas por la costurera, para hacer unos trajes a los monaguillos.

 

La adquisición de materiales textiles para estos menesteres: seda, estopilla, holandilla, tafetanes, damasco... son comprados por el mayordomo y puestos a disposición de la costurera.

También encontramos en este apartado encajes, borlas, galón y otros tejidos para cortinas, altares y ropas de la iglesia.

 

La aparición de nuevos tejidos y ropajes nos puede indicar algunos cambios en la vida cotidiana.

Llama la atención en este sentido la realización de un palio, que dará un matiz más solemne a cualquier ceremonia que se realice. Se preparó en 1799. Lorenzo Buezas, carpintero, recibió 28 reales por hacer las varas; el pintor Isidro Ioanoni, que se encontraba en Jerte junto a su hijo trabajando para la iglesia, las pintó, y el tejido se compró al ropero Antonio Millán por 1000 reales.

 

-          Carpintero[1].

 

Es uno de los apartados más frecuentes. Como a la costurera o al herrero, se le liquidaba su trabajo de forma puntual. Al presentar las cuentas el mayordomo resumía las intervenciones que había hecho a lo largo del año, y sólo anotaba en el libro de fábrica las más significativas o genéricas. Casi nunca nos indica el número de días trabajados, o el jornal que ha recibido por día, ya que unas veces se refiere a jornales y otras a tareas ajustadas.

 

[1] Conocemos la identidad de los cuatro carpinteros que había en Jerte en 1753. “Antonio Buezas, a quien se le consideran por salario de 120 días que puede ocuparse a este oficio a 6 (reales) por día, 720 reales vellón; Francisco Pérez por la misma razón de días y de salarios de cada uno se le consideran 800 reales por 200 días de trabajo a 4 cada día; Manuel Gándara por la ocupación de 100 días al respecto de 5 reales por día se le consideran 500 reales de vellón y Francisco Méndez por 80 días al mismo respecto de 5 reales de salario de cada uno 400 reales vellón”.

 

Las tareas que realizan para la iglesia se resumen en:

 

1-     Trastejar el tejado de la iglesia, la torre, la casa taller...

 

2-     Aportar alguna madera para trabajos puntuales: para la cabeza de una campana o el esquilón, para unas escaleras...

 

3-     Construir el Monumento de Semana Santa. Es un trabajo que realiza con el sacristán, que le ayuda. Además del salario por el tiempo empleado se le gratificaba con una cuartilla de vino para cada uno, o su valor de mercado.

 

4-     Otras ejecuciones más concretas, cuando el carpintero es más experto, en las que realiza mobiliario, pero que no se diferencian demasiado de las tareas anteriores.

        

         En 1744, Antonio Buezas, carpintero, recibe 75 reales por componer campanas, hechura del confesionario, trastejar la iglesia...

         En 1747, al mismo, maestro de carpintería, por componer unos bancos...

         En 1758 se compran dos bancos de respaldo “deel asiento de Xª” para los cargos municipales por 63 reales, además el maestro compone los bancos viejos por 18 reales.

         Al año siguiente se hacen tres bancos nuevos de nogal por poco más de 50 reales, incluyendo hechura y madera.

         En 1766 se tiene por carpintero a Francisco Pérez, y en 1771, éste hace más bancos para la iglesia.

         En 1773 aparece Francisco Méndez. En los años 80 continúa Francisco Pérez.

         En 1801 el carpintero Manuel Barbero recibe 33 reales por varias cosas, entre ellas la compostura del palio, sólo dos años después de haberse fabricado.

 

-          Herrero[2].

 

Cuando se le nombra casi siempre coinciden con reparos de poca importancia.

 

[2] Lógicamente conocemos a los tres herreros-cerrajeros que había en Jerte en 1753: “Nicolás Rubio a quien se le considera por el tiempo que se emplea a su oficio 900 reales por 150 días de trabajo al respecto de 6 reales por día; José Bulla por dicha razón y la misma consideración 750 reales vellón por 100 días y a 6 reales cada uno; y el otro José de Oliva se le considera por el tiempo que asiste a su oficio 500 reales vellón por 100 días de trabajo a 5 por día” . (El error de las ganancias de José Bulla viene en el documento original).

 

“1749, José Oliva, herrero, por diversas obrillas de su oficio, 16 reales y 6 cuartos”.

“1761, Nicolás Rubio, herrero de esta villa, por distintas obrillas 934 maravedís”.

 

Otras veces se detallan más: “1751, a José Oliva, herrero, por las peonadas y cosas que ha hecho y dado cuando se hizo la campana y se puso y se volvió a bajar para asegurarla, 2992 mrs”.

“1781, 21 reales pagados al herrero por una palanca para abrir las sepulturas, una llave y componer las coyundas de la campana”.

“1782, al herrero Pedro Sánchez Abad por la hechura de 6 golfos, 2 aldabillas y el gato mayor para la iglesia, 6 reales”.

“1785, a José González Elizo, herrero, por la hechura de un pasador y unos clavos y una coyunda para la campana, 11 reales y 24 mrs”.

“1786, a José González, herrero, por los pernios para la puerta de la torre y unos clavos y cantoneras para las piedras del sagrado, con 22 reales y medio de calzar las azadas y componer los latones del tejado de la iglesia, 38 reales y 16 maravedís”.

 

Un herrero nombrado en alguna ocasión es José Domínguez, vecino de Cabezuela, que se trasladaría a Jerte para ciertos encargos.

 

Sin embargo, la mayoría de los trabajos que requieren mayor especialización o bien no consta quién los realizó o se fabrican fuera del pueblo.

En 1756 en enrejó la Sacristía, por 11 reales.

En 1769 se puso la reja para el archivo de la iglesia, costó 105 reales.

Sin embargo, las dos rejas que hacen los herreros citados José González Elizo y José Sánchez Abad para el sagrado, sí quedan recogidos: 1072 reales costó el hierro y 596 la hechura.

 

Punto especial es la reja del presbiterio que recogeremos más adelante.

 

-          Albañiles.

 

Tiene poca importancia entre los gastos anuales. A veces se confunde con las tareas que hacía el carpintero (retejar y acondicionar las cubiertas de la iglesia y de la torre). En ocasiones se encarga de encalar la iglesia o de hacer alguna reforma y obra menor (osario, esquilón, reparaciones en la casa taller...)

 

Un trabajo semejante es el del cantero, que se encarga entre otras cuestiones de preparar el enlosado de la iglesia, de enrollar el portal o los alrededores de la parroquia.

 

Año

Trabajo realizado

Mrs

Reales

1742/1743

Blanqueo, revocar...

17.526

1749

Enrollar el portal de la iglesia

136

1763

Empedrado alrededor de la iglesia y otros gastos menudos

16.830

1764

“Baldosa y traedura para la ermita del cristo”

9316

1772

Encalar la torrecilla del esquilón

12

1776

Albañil

6

1782

Blanqueo y cinteo

700

 

 

-          Tejidos y ropas.

 

Es uno de los apartados más ricos y completos. Podríamos diferenciar entre ropas compradas a especialistas (sastres profesionales, monjas...); telas y tejidos para entregar a la costurera para que haga trajes nuevos o remiende los viejos de los clérigos; y, por último, telas para adorno y decoro de la iglesia: cintas, cortina, palio...

 

Este conjunto de anotaciones nos permite a la vez conocer los precios de algunos productos, que varían según la calidad, procedencia y situación del mercado.

 

Para no agotar las posibilidades de este estudio refiero los siguientes en un cuadro.

 

Material de costura: (medidas en varas (v), precios en maravedís)

 

Galón falso: 114 v de galón falso de oro que pesaron 56 onzas

6664

Encajes: 106 v de encajes a diferentes precios

14484

Lienzo gallego: 36 v para albas

4590

Damasco: 3,5 v de damasco negro y blanco

2499

Manteles: 17 v de manteles a 4 r/v para los altares

2312

Encajes: 36 v de puntas de encajes a 10 cuartos cada una

1394

Galón: 61 v para un frontal y un púlpito y otras cosas

2873

Holandilla: 5,5 v a 4 reales

748

Damasco: 20 v y 1 cuarta de damasco encarnado, negro, blanco y morado a 21 y 22 reales

14722

Albas

170

Corporales

748

Cortina de damasco con galón y cinta

714

Paños de altares

442

Palio y capa: 960 reales vellón que costó un palio de damasco y una capa de damasco negro incluye en la cantidad los flecos, seda, alamares, forros y contra forros y la hechura

32980

Sotana para el sacristán

1258

1 v de damasco para frontal

952

1 v tafetán negro para el vestuario

340

3,5 v de paño negro para el paño de los difuntos, 3 v de tafetán y 6 reales de hechura

3756

Cortinas: 35,4 v de holandilla a 4,5 r/vara; 3 libras de cordel a 4,5 r la libra; 4 docenas de argollas a 2 reales; 3 v de trazadera con más 15 libras de hierro; derechos del herrero y del sastre por hacer las cortinas de las ventanas

7276

Frontales nuevos y compostura de otros

22206

6 v manteles alemaniscos y 9 v de encajes

1768

Varios: cintas de amitos, burrillo, papel...

900

Cinta cortinas

238

Banda de medio tapiz para cuando se expone el Santísimo

2886

Vestuario nuevo

32121

Compostura casulla

126

Una capa de coro de medio tapiz con paño para el facistol con todos sus recados

21760

Manteles

7480

Componer manteles viejos

952

Cortinilla del sagrario

578

Tapiz para un cáliz

680

Compostura de albas

170

Encajes

374

 

                                                                                                       (en reales)

Lienzo de Guadalupe

291.4

6 v de trece para corporales y 6 v de platilla para 6 amitos a 6 r/v

108

Manteles

58.85

Albas nuevas

91.4

Terno nuevo: 26 v de tapiz a 38 r/v

988

Holandilla para forro

62

Traer el terno nuevo y demás ropa de Plasencia

16

Casullas

691

Sobrepelliz para sacristán

50

Cinta con aguas y 1 v de ruan

5.5

3 albas, un paño de cáliz y una bolsa de corporales

420

Capa encarnada

600

Galón de oro fino: al apoderado de D. Francisco Montoya Durango, mercader de la ciudad de Palencia, por el exceso en el valor de las 51 varas de oro fino que se compró en Plasencia en la lonja propia de dicho señor que corría a cargo de D. Manuel Ruiz y fue el año de la mayordomía de Juan Casas, por recibo de Narciso Izquierdo su apoderado

300

4 v de tela blanca para unos corporales a 12 r/v

48

De 18 v de encajes a 15 cuartillos la vara; 6 v de cinta de aguas a 12 cuartos /vara; con más los encajes y hechura de tres pares de corporales

40.2

Sotana

51.5

1 v de ruan para remendar

6

Tafetán: 3 v de tafetán blanco y morado, el blanco a 17 r y el morado a 20 r para paños de cálices

55.5

1 casulla blanca, 1 encarnada y 1 verde al casullero de Madrid, Tomás Martínez

869

 

Algunos costes de hechura: (extraídos del libro de fábrica de la iglesia)

 

-          1734: “hechura de albas, sobrepelliz, amitos, cintas turquesas... 8398 mrs.; a Ana García vecina de Tornavacas por la hechura de 3 albas, 3 amitos y 6 pares de corporales purificadores y otros pañitos, tasados por persona perita de obra: 6800 mrs.”

 

-          1735: “8772 mrs de la hechura de unas albas, amitos y un roquete, en Plasencia, y 4880 mrs por 24 días de jornales que el maestro de sastre de esta villa, Alonso Sánchez, trabajó en obras que se ofrecieron de esta iglesia”

 

-          1742: “3778 mrs de tres cuartas de terciopelo para componer la manga negra y vara y media de damasco para componer algunas casullas”

 

-          1771: “a la madre priora de carmelitas descalzas por el hilo y hechura de media docena de cíngulos, cinta que compraron, 15 varas para dichos ámitos y botones

 

 

-          Derechos de visita.

 

Cada vez que viene el visitador, sea el obispo o su representante “visita” los libros de cuentas y revisa los ingresos y gastos. Esta tarea se recompensa y se carga sobre el organismo de que se trate: parroquia, cofradías, memorias, fundaciones...

 

En concreto, los derechos que cobra por la supervisión de las cuentas de fábrica de la parroquia varían a lo largo de estos 50 años. Al principio eran 48 reales (1632 mrs), pasando a ser 50 reales (1700 mrs) a finales del siglo.

 

No es por tanto un gasto importante ni continuo, sólo presente con las subidas del visitador placentino.

 

-          Papel.

 

Dentro de este apartado podríamos incluir tanto los pliegos de papel adquiridos para las anotaciones de confirmación y matrimonios, como los libros de asiento (bautizados, difuntos, casados, fábrica...)

Pocas veces viene anotado solo, sino que forma parte del capítulo del incienso en muchas ocasiones.

 

De lo poco destacable tenemos:

1737: 2 reales de papel;

1740/41: 40 reales de dos libros (bautizos y colecturía);

1745: 81 r del libro de becerro;

1748: 13 r del libro de casados;

1759: 34 r de misales;

1765 a 1767: 4 reales de papel cada año;

1767: 28 r de 3 cuadernos de santos nuevos comprados en Madrid;

1771: 18 r de un libro de bautizados;

1772: 7 r de un libro para el archivo;

1778: 214 r de misales;

1779 40 r de un manual encargado a Madrid;

1784: 24 r del libro de cuentas...

 

-          Subsidio.

 

Es un gasto relativamente estable, presente la mayoría de los años. En el periodo que estamos viendo y como representativo de esos 50 años (1734-1785) observamos:

 

-          Una cierta estabilidad en el primer tercio (hasta 1750), con gastos casi fijos que se acercan a los 5.000 mrs anuales.

 

-          Unos años intermedios (de 1751 a 1761) en que se pagan de forma alterna, con cierto desorden, aunque casi siempre con la misma cantidad[3].

 

[3] Puede ser que la oscilación de estos años y de los siguientes indiquen una situación precaria en los pagos de la Iglesia como ocasión de la nueva construcción que se venía realizando en el pueblo.

 

 

-          Otro periodo (1762 a 1775) en que se pagan unos años a razón de casi 5.200 mrs y otros prácticamente la mitad, 2.675 mrs.

 

-          A partir de entonces hay un incremento general que se aproxima a los 8.000 mrs al año, lo que parece indicar que se están pagando las cantidades que se debían de años anteriores.

 

-        Pleitos.

 

Un grupo de gastos poco significativo son los relativos a pleitos. Aparecen en 1768, 1769 y 1770 y ocasionan unos gastos de 199 reales[4].

 

[4] En el Libro de Fábrica se apunta en 1768: “16 reales pagados a D. Antonio Zancudo por dos pedimentos que dio en la causa que está pendiente ante el Sr. Provisor contra Juan Gallego sobre la manda que hizo para la construcción de la iglesia”. Y en 1770: “81 a D. Jacinto de la Puente, como notario en la causa ejecutiva que tiene pendiente la fábrica contra herederos de Alonso Muñoz Carrón; 74 a Diego López de esta vecindad como notario de comisión; 28 reales al señor cura como comisionado que fue en dicha causa”.

 

Otros se refieren a los censos, que parece que no se cobran o actualizan adecuadamente.

 

En 1780 las diligencias sobre los censos ocasionan unos gastos de 19 reales. Y al año siguiente los despachos de cobranza de los mismos censos, otros 66,5 reales.

En 1784 la consulta de escrituras, otros 16 reales más.

En ese mismo año el tribunal eclesiástico contra los herederos de Alonso Muñoz Carrón se gasta 39 reales.

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